Por eso, debemos planificarla con antelación y así favorecer el ciclo de evolución y desarrollo en cuanto a la incorporación de la segunda y tercera generación. Porque no sólo basta con decidir a quién dejar al cargo, esa persona debe estar preparada para asumir este papel de sucesor.
Pero además de la sucesión y la asignación del poder, deben abordarse los problemas relacionados con la transición de la propiedad.
La puesta en marcha de la sucesión requiere del análisis de la empresa y de la familia, para realizar una planificación objetiva y realista. Y aunque el proceso es largo y delicado, no debe evitarse por el propietario, ya que es algo que al final llegará y es recomendable tener preparado.
En muchas ocasiones, este proceso se retrasa por el propietario por el miedo y los quebraderos de cabeza que supone, pero en MFC Asesores te ayudamos y asesoramos para realizar una planificación adecuada y así impedir que la empresa desaparezca.
